24 dic. 2013

Los cenadores

Víctor M. Toledo Opinión La Jornada

oventa y cinco mexicanos de tres sexos y tres institutos políticos que no alcanzaron a desayunar ni a comer por su arduo trabajo terminaron cenándose a la nación, llevando como frase emblemática el gigantesco anuncio del recinto: "La patria es primero". Y su hambre no tuvo límites. Un hambre extraña y desesperada. Un hambre inducida, a la manera de los perros de caza. El suceso es insensato, desde cualquier ángulo, porque a ellos se debe el haber volteado la balanza de la República y, más aún, haber generado una involución histórica; un salto hacia atrás. 2013 borró a 1938 en unas cuantas horas. La memoria calcinada. El pacto social derruido. Los fundamentos esenciales de la Constitución de 1917, surgida del sacrificio de un millón de mexicanos, fueron devorados por 95 de sus descendientes, casi un siglo después. Cenaron y el resto de las re-cámaras ciegamente imitaron el acto y volvieron a cenar.

Leer más

No hay comentarios: