1 jun. 2008

CARTA


Con afecto para el Secretario
General de nuestro Sindicato,
Martín Esparza Flores, salud:


El pasado martes 27 de mayo fue un día importante para la historia del Sindicato Mexicano de Electricistas, ya que por primera vez en mucho tiempo nuestra voz fue puesta al tú por tú con la voz de los hombres que detentan el poder y que siempre acaparan los micrófonos. No nos referimos sólo a los que concentran el poder político, sino también el poder económico e intelectual, nos referimos a esa élite que siempre toma las decisiones del pueblo so pretexto de que “están mejor informados, mejor preparados y que saben más”

A través de ti, nuestra voz no sólo sonó fuerte y sencilla como suele sonar en los bulliciosos mítines de las calles, esta vez, nuestra voz también fue técnica, congruente y precisa, fue profunda y analítica sin perder la sencillez y el sentido común que caracteriza a los hombres y mujeres de trabajo rudo como nosotros. Pero tal vez lo más notable fue que nuestra voz dijo la verdad, y cuando se dice la verdad, lo que digan nuestros detractores no puede ser otra cosa que pretextos elegantes o viles engaños.

A través de ti, los trabajadores y jubilados del Sindicato Mexicano de Electricistas nos sentamos en la misma mesa que los poderosos, que los académicos honorables -y aun de los que no lo son tanto-, nos sentamos en el mismo sitio que un premio Nóbel sin que por ese membrete nuestra voz fuera opacada. Simplemente dijimos lo que sabemos, lo que dominamos, lo que hemos visto y lo que nadie nos ha contado. Dijimos lo que durante todos estos años hemos venido señalando sin cortapisas, para el disgusto de las élites que se hacen de la vista gorda ante lo aplastante de nuestra verdad.

Todos los que integramos la Fraternidad de Jubilados de Líneas Aéreas nos sentimos orgullosos del papel tan honorable que jugaste en el debate sobre la reforma energética, al igual que nos sentimos orgullosos de pertenecer a un sindicato verdaderamente democrático, dirigido por el único líder sindical, que hoy por hoy, puede jactarse de tener autoridad moral. Eso, compañero Secretario, es una hazaña que muchos creerían imposible en las actuales condiciones de nuestro país, y por eso le estamos infinitamente agradecidos.

¡En hora buena y muchas gracias por brindarnos la satisfacción de poner nuestra voz en alto!

FRATERNIDAD DE JUBILADOS DE LÍNEAS AÉREAS